
Adaptarnos a la educación On Line
Con el cierre de las escuelas, oficinas y negocios como consecuencia de la pandemia del COVID-19 familias, docentes y alumnos, debimos adaptarnos a la nueva “rutina” y los retos que implicaba aprender de forma on line.
Laura K. Reynolds, decana de la Facultad de Educación, Desempeño Humano y Salud de la Universidad de Carolina aconseja que, aunque parece que las familias han tomado el rol de educadores, los maestros deben seguir presentes y mantenerse conectados tanto como sea posible con sus alumnos y con las familias.
La directora invita a los padres a ser pacientes y evitar castigar a sus hijos durante las actividades escolares. Especialmente si los hijos están acostumbrados a que sus profesores usen un reforzamiento positivo, más que regaños.
Estamos pasando por un cambio muy abrupto que puede producir miedo y ansiedad. Una de las mejores maneras de contrarrestar ese sentimiento de inseguridad es con consistencia, por ejemplo, si antes una familia tenía una regla de cuánto tiempo los hijos podían pasar viendo la televisión, esa regla debería permanecer igual en la medida de lo posible. También invita a los padres a permitir que sus hijos tengan videollamadas para socializar con sus amigos para evitar que se sientan solos, aunque tengan cuatro años y sus conversaciones no tengan sentido, señala. Ambas expertas coinciden en que el uso de videollamadas puede beneficiar mucho a los alumnos en el tema de socialización.
Los maestros deben apoyar a las familia y recordarles que hay muchas formas en que sus hijos aprenden. Los niños pueden aprender mediante “juegos imaginarios, jugando libremente en el patio trasero, jugar en un fregadero lleno de agua o garabatear y dibujar”, “Cuando parece que no está sucediendo nada, los procesos cognitivos de los estudiantes están involucrados y hay un crecimiento y un aprendizaje que está sucediendo”.
Es importante recordar que los niños aprenden jugando y es necesario usar la imaginación y la creatividad. Una manera creativa de enseñar fracciones, por ejemplo, es en la cocina cuando siguen una receta.
Un tema del que se habla poco en referencia a la educación on line es que esta modalidad resalta la desigualdad socioeconómica que viven millones de familias.
Muchos estudiantes no cuentan con la tecnología, el espacio ni el ambiente necesario para poder cumplir con sus expectativas académicas. Además de estas barreras, se encuentra el miedo y la angustia que genera el hecho de que muchas familias se están quedando sin empleo o familiares se están enfermando o muriendo.
Un 20 % de los alumnos aproximadamente son víctimas de la brecha tecnológica ya que no cuentan con computadora e internet. Otro reto al que se han enfrentado es que las medidas de emergencia que se instauraron ante la pandemia del coronavirus, los tomó a todos por sorpresa, poniendo en evidencia que muchos docentes no tienen las habilidades tecnológicas y la formación necesaria para enseñar on line, así como administraciones escolares que no cuentan con plataformas digitales idóneas para la enseñanza online. Ante estos retos, muchos educadores han recurrido a herramientas para apoyarse y lograr dar clases a distancia.
Ante todos estos cambios que estamos viviendo a nivel mundial, se vuelve aún más importante la constante comunicación y cercanía entre las familias, educadores, administradores y alumnos, para saber cuáles son los retos que están enfrentando y cómo superarlos juntos.
Es importante que nos demos cuenta que no todo tiene que salir perfecto, que está bien tener días malos y equivocarse. Todos estamos aprendiendo en este proceso.
¿Cuáles son los principales retos a los que te has enfrentado como mamá, papá, docente o alumno?
Fernando Russo
Neurociencias e Innovación
